Los ojos, el vano más preciado

Por Patricio Aguel



Entre ventanas que van armándose, 
casas de mimbre 
entre mi ser y mi ser. 
Versos anodizados que nunca se oxidarán.
Gotas que destellan en el cristal de un paño fijo.
Lágrimas que tiznen cada palabra formando un 
triste collage en una hoja de papel.

Dejé un vano en tu habitación para que coloques en él 
un marco acristalado; un atril, un vastidor y pinturas serán tus herramientas para expresar 
todo lo que veas dentro y fuera de él.